La vasectomía es un procedimiento quirúrgico seguro y efectivo de planificación familiar permanente para el hombre. Consiste en bloquear o cortar los conductos deferentes, impidiendo el paso de los espermatozoides al semen. La reversión de vasectomía es una cirugía microquirúrgica que busca reconectar estos conductos para restaurar la fertilidad en pacientes seleccionados.


Hombres que desean un método anticonceptivo permanente y altamente efectivo.
Pacientes que buscan evitar embarazos futuros.
Hombres previamente vasectomizados que desean recuperar su fertilidad mediante una reversión.


Tras una vasectomía, la mayoría de los pacientes retoma actividades ligeras en 24 a 48 horas. En la reversión, la recuperación suele requerir más tiempo debido a la complejidad de la cirugía. En ambos casos, es importante seguir las indicaciones médicas y acudir a las consultas de seguimiento.

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Las probabilidades de éxito dependen de factores como el tiempo transcurrido desde la vasectomía, la técnica utilizada y las condiciones de salud reproductiva de la pareja.
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Sí. Existen procedimientos microquirúrgicos para intentar restaurar la fertilidad, aunque los resultados varían según cada caso.
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No. Es necesario realizar un análisis de semen posterior al procedimiento para confirmar la ausencia de espermatozoides.
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No. La función eréctil, el deseo sexual y la producción hormonal permanecen sin cambios.