La circuncisión láser es un procedimiento quirúrgico que consiste en la extracción del prepucio, la piel que recubre el glande del pene, utilizando tecnología láser para realizar cortes precisos y controlar el sangrado. Es una alternativa mínimamente invasiva que ofrece una recuperación cómoda y excelentes resultados funcionales y estéticos.




La recuperación suele ser rápida. Es normal presentar inflamación leve, sensibilidad o molestias moderadas durante los primeros días. La mayoría de los pacientes puede retomar actividades cotidianas en poco tiempo, aunque se recomienda evitar actividad física intensa y relaciones sexuales durante varias semanas o hasta recibir autorización médica.

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Por lo general, se recomienda esperar entre 4 y 6 semanas, dependiendo de la evolución y de la valoración médica de seguimiento.
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La cicatriz suele ser discreta y evoluciona favorablemente con el paso del tiempo.
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Generalmente entre 30 y 60 minutos.
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El procedimiento se realiza con anestesia local o sedación, por lo que no se siente dolor durante la cirugía. Las molestias posteriores suelen ser leves y temporales.