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Circuncisión Láser

La circuncisión láser es un procedimiento quirúrgico que consiste en la extracción del prepucio, la piel que recubre el glande del pene, utilizando tecnología láser para realizar cortes precisos y controlar el sangrado. Es una alternativa mínimamente invasiva que ofrece una recuperación cómoda y excelentes resultados funcionales y estéticos.

  • Fimosis (imposibilidad para retraer el prepucio).
  • Parafimosis.
  • Infecciones recurrentes del prepucio o glande (balanitis y balanopostitis).
  • Molestias o dolor durante las relaciones sexuales.
  • Dificultades para la higiene adecuada de la zona genital.
  • Motivos preventivos, funcionales o personales.

  • Corrige problemas asociados al prepucio.
  • Facilita la higiene genital.
  • Reduce el riesgo de infecciones recurrentes.
  • Menor sangrado gracias a la precisión del láser.
  • Recuperación generalmente más rápida y cómoda.
  • Resultados estéticos favorables

La recuperación suele ser rápida. Es normal presentar inflamación leve, sensibilidad o molestias moderadas durante los primeros días. La mayoría de los pacientes puede retomar actividades cotidianas en poco tiempo, aunque se recomienda evitar actividad física intensa y relaciones sexuales durante varias semanas o hasta recibir autorización médica.

Preguntas Frecuentes

¿Cuándo puedo retomar mi vida sexual?

Por lo general, se recomienda esperar entre 4 y 6 semanas, dependiendo de la evolución y de la valoración médica de seguimiento.

¿Quedarán cicatrices visibles?

La cicatriz suele ser discreta y evoluciona favorablemente con el paso del tiempo.

¿Cuánto dura el procedimiento?

Generalmente entre 30 y 60 minutos.

¿La circuncisión láser es dolorosa?

El procedimiento se realiza con anestesia local o sedación, por lo que no se siente dolor durante la cirugía. Las molestias posteriores suelen ser leves y temporales.