Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que se transmiten principalmente a través del contacto sexual vaginal, anal u oral. Pueden ser causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos y, en muchos casos, no presentan síntomas en etapas iniciales. El diagnóstico y tratamiento oportunos son fundamentales para prevenir complicaciones y reducir el riesgo de transmisión.




La recuperación depende del tipo de infección y del tratamiento indicado. Algunas ETS pueden curarse completamente con medicamentos, mientras que otras pueden controlarse eficazmente con seguimiento médico y tratamiento continuo. Es importante cumplir con las indicaciones del especialista y notificar a las parejas sexuales cuando sea necesario.

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Sí. Algunas infecciones pueden causar complicaciones a largo plazo o transmitirse a otras personas incluso cuando no producen molestias evidentes.
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Sí. El uso correcto del preservativo, la vacunación cuando está indicada y los chequeos médicos periódicos ayudan a reducir el riesgo de contagio.
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Mediante valoración médica, análisis de sangre, estudios de orina, cultivos o pruebas específicas según la infección sospechada.
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No. Muchas infecciones pueden permanecer asintomáticas durante semanas, meses o incluso años.