La cirugía láser de próstata es un procedimiento mínimamente invasivo utilizado para tratar el crecimiento benigno de la próstata (hiperplasia prostática benigna o HPB) que provoca dificultad para orinar. Mediante energía láser, se elimina o vaporiza el tejido prostático que obstruye el flujo urinario, mejorando los síntomas y la calidad de vida del paciente.




La mayoría de los pacientes puede retomar actividades ligeras en pocos días. Es común experimentar ardor al orinar, aumento temporal de la frecuencia urinaria o presencia leve de sangre en la orina durante las primeras semanas. Se recomienda evitar esfuerzos físicos intensos y seguir las indicaciones médicas para una recuperación óptima.

›
Muchos pacientes experimentan una mejoría significativa en el flujo urinario durante los primeros días o semanas posteriores al procedimiento.
›
En la mayoría de los casos se preserva la función eréctil, aunque pueden presentarse cambios en la eyaculación.
›
Depende del tamaño de la próstata, pero suele durar entre 1 y 3 horas.
›
Generalmente no. Se realiza con anestesia y las molestias posteriores suelen ser leves.